Cómo usarlo
Coloca los frascos en tu espacio vital.
Por ejemplo:
repartidos en distintas habitaciones
o juntos en un espacio central
Cada frasco crea su propio campo (aprox. 15–20 metros), lo que te permite dar apoyo a todo tu hogar.
Tras colocarlos, funcionan de forma continua en segundo plano.
Sin esfuerzo.
Sin rutinas.
Sin ingesta.