Bienestar.
En la que sí trabajamos.
De las cinco direcciones en las que se explora la tecnología del plasma, esta es la nuestra. Todo lo que hacemos pertenece aquí. Y justo por eso somos más prudentes en esta página que en las demás.
Un campo energético,
y nada más.
Una botella de Plasma GaNS emite un campo energético. Ese campo actúa sobre el espacio a tu alrededor y sobre tu propio campo energético. Un tubo hace lo mismo con el agua que bebes. Ese es todo el mecanismo tal como lo entendemos.
No ingieres nada, no se absorbe nada y no entra nada en tu cuerpo. Lo que también significa que aquí no hay nada que se comporte como un medicamento, y jamás lo presentaremos como tal.
Dónde paramos
y empieza tu médico.
Esto no es un tratamiento. El Plasma GaNS no trata nada, no cura nada y no es un producto sanitario. Si algo va mal, el médico es quien debe verlo.
Nunca dejes ni sustituyas un tratamiento por nosotros. Si tomas medicación o estás en tratamiento, sigue con ello. El Plasma GaNS se coloca al lado de tu vida, no en lugar de tu atención médica.
No podemos responder preguntas médicas. Somos dos personas que hacen cosas a mano. Cuando alguien nos plantea una duda de salud que no podemos responder, lo decimos y remitimos a su médico.
No prometemos ningún resultado. Algunas personas notan algo, otras no notan nada. Por eso tienes treinta días para cambiar de idea, y por eso preferimos ser honestos antes que convincentes.
Lo que la gente
hace de verdad con ello.
Sin rutina, sin horarios, sin dosis. Estos son los tres sitios donde más lo usan nuestros clientes, y los tres se preparan en unos diez segundos.
Con diferencia, el primer paso más habitual. Una botella en la mesilla, y luego te olvidas de ella. El descanso es además el tema sobre el que más nos preguntan.
Un tubo en una botella de agua de vidrio o plástico, de tres a cuatro horas, nunca de metal. El tubo se queda dentro y tú bebes el agua de alrededor. Mucha gente llena una jarra por la noche para el día siguiente.
En un escritorio, cerca de una pantalla, en la habitación donde transcurre el día. La Shungite es la que más se elige para esto, normalmente cerca de aparatos electrónicos.
Sus palabras,
no nuestras afirmaciones.
La gente nos escribe sobre dormir más profundamente, sobre una sensación más tranquila en casa, sobre sus plantas. Otros escriben que no notaron nada en particular. Lo publicamos todo, también las reseñas tibias, porque es la única imagen honesta que te podemos dar.
Lo que otra persona experimentó no dice nada de lo que tú vas a experimentar. Léelo como una colección de relatos personales, que es exactamente lo que es.
Treinta días, y
tu propio criterio.
No hay forma de saber de antemano si esto hará algo por ti. Por eso tienes treinta días para averiguarlo, y tu dinero de vuelta si no. Es el trato más justo que podemos ofrecer.